En este libro de carácter híbrido, Alberto Fuguet aborda personalmente, pero de muy diversas formas, unaño histórico que se inaugura con un eclipse total, sigue con una primavera prometedora que de pronto dapaso a un gran estallido social y que se extiende hasta un verano tenso y tórrido que desemboca en unapan demia de proporciones impensadas. Cuentos, entradas de diario, apuntes de lectura, diálogos,reflexiones, crónicas pop, citas y hasta recetas de cocina. Esto no es periodismo ni crónica, aunque vieneen parte de ahí, tampoco es ficción pura, no es una novela, aunque a veces creo que sí lo es, se puede vercomo un trailer de lo que acaba de pasar, se lee al comienzo.Los tiempos raros y agitados en lo íntimo, social y político no son fáciles de narrar. Aun así, Fuguet searriesga y crea una épica del colapso. Su meta fue atrevida: registrar emociones, ambientes, temores,personajes, fiestas, angustias, risas y deseos que nacieron entre el 2019 y el 2020. También imaginar elfuturo. Todo eso, y más, da forma a este álbum urgente que se hace cargo de lo que el poeta Frank O'Haraescribiera un día y que va de epígrafe en estos Despachos del fin del mundo: En tiempos de crisis, todosdebemos decidir una y otra vez a quien amamos